La verdad es que depilarse es una tarea necesaria pero no muy agradable. Aún recuerdo como se reía mi prima (que por cierto es de las suertudas que no tienen vello) cuando la estethicienne me depilaba a la cera. Yo pegaba algún que otro grito y con razón, porque dolía bastante, hasta que me acostumbré. [...]
Si disfrutaste nuestro artículo, siéntete libre de suscribirte a nuestro feed rss